La Línea defensiva en la frontera con Gibraltar

Desde que Gibraltar fue cedida a Gran Bretaña, siempre se ha temido que los británicos quisieran expandir sus territorios. Para ello España fortificó la frontera con una muralla desde la playa de levante hasta la de poniente con dos grandes fuertes en los extremos y puestos de guardia entre ellos.
Con la protección de esos cuarteles y el comercio que podía haber con los soldados, empezó a crearse un poblado de viviendas que ahora es la ciudad de La Línea de la Concepción, y de ahí le viene el nombre.
Con la guerra de independencia contra Francia, los ingleses, temiendo que las defensas fueran usadas para atacar al peñón o dejarlos sitiados por el ejército de Napoleón, volaron los baluartes por medio de varios comandos especializados.

Hoy día aún quedan restos de esas defensas. Sobre todo las del fuerte de Santa Bárbara en la playa de Levante.
A mediados del siglo XX con la segunda Guerra Mundial, se decidió fortificar de nuevo la frontera y se mandó construir un sistema de defensa basado en grandes fortines en la zona central de la frontera y auxiliados por otros más pequeños.

Este es unos de los baluartes principales.

Algunos de los fortines auxiliares están dentro de la ciudad y el futuro de ellos es incierto.

Otros se construyeron encima de los restos de las antiguas defensas.

Hoy día solamente son recuerdos de otra época. Uno de estos colosos se ha dejado como un pequeño museo de esa época. Otro ha quedado como almacén del parque que antiguamente era la zona defensiva. Los demás cerrados para siempre.

Fotografías de @cuvi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *